miércoles, 17 de junio de 2015

Santiago de Compostela, Galicia, España



Hoy vamos a descubrir Galicia, la famosa Terra meiga, llena de creencias, leyendas y hermosos paisajes, con una gastronomia muy rica y variada. Situada en España, al noroeste de la peninsula iberica esta formada por cuatro provincias: La Coruña (A Coruña), Lugo, Pontevedra y Orense (Ourense), limitando al oeste con Asturias y  Castilla y Leon, y al sur con Portugal. 
Cuando hablamos de Galicia, lo primero que se nos viene a la mente son cuatro cosas representativas: la gaita,  la empanada gallega, la queimada, y su famoso camino de Santiago.
Partimos desde Mar del Plata hacia la ciudad de Buenos Aires, ya que los vuelos internacionales se abordan desde el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, volando por la compañia Iberia, una travesia de aproximadamente 12 horas hasta el Aeropuerto Adolfo Suarez Madrid - Barajas, para ahi hacer transito y tomar el siguiente vuelo hacia  Santiago de Compostela (La Coruña). 














Una vez instalados alli comenzamos a recorrer esa bella ciudad. En el casco antiguo se halla la famosa Catedral de Santiago de Compostela, que cada año en la epoca de Julio recibe a millones de peregrinos, es donde finaliza el Camino de Santiago, una ruta que recorren los peregrinos procedentes de todo el mundo para llegar a la ciudad de Santiago de Compostela, donde se veneran las reliquias del apóstol. Hay una frase muy famosa que dice "Todos los caminos conducen a Roma", pues en Galicia se usa esta variante: "Todos los caminos conducen a Santiago", esto se debe a que el recorrido esta conformado por los caminos: Frances, del Norte, de la Via de La Plata, Ebro, Castilla, Catalan, Sureste y Levante, Rutas de los Mozarabes, Portugal, Gran Bretaña, Alemania y Austria sin contar los que hay dentro de la misma region gallega.
Ya en la Plaza del Obradoiro, el centro monumental de Santiago; encontramos la Catedral, frente a ella el Ayuntamiento, hacia uno de los costados el Hostal de los Reyes Catolicos y del otro lado el Colexio San Xerome, actual sede del rectorado de la Universidad.

 La Catedral de Santiago - Historia


Fachada de la Catedral de Santiago de Compostela
El antecedente más remoto de la Catedral fue un pequeño mausoleo romano del siglo I en el que se dio sepultura a los restos del Apóstol Santiago después de su decapitación en Palestina (año 44 d.C) y tras su traslado por mar hasta las costas del finis terrae. Durante siglos, la cámara subterránea y la necrópolis que la rodeaba fueron asiduamente visitados por una pequeña comunidad cristiana local, de la que poco o nada se sabe, pero que debió ser diezmada hacia el siglo VIII.
En el año 813 (según versiones, 820 y hasta 830) se produjo el milagroso descubrimiento de las reliquias del Apóstol bajo la maleza del Monte Libredón. Las encontró un ermitaño que vio allí signos celestiales. Avisado por el obispo de Iria Flavia, el rey astur Alfonso II mandó a levantar una primera capilla de piedra y barro junto al antiguo mausoleo. Este templo recibió en el 834 un Preceptum regio que lo convertía en sede episcopal y le otorgaba poder sobre los territorios próximos. A su alrededor, buscando su protección, comenzaron a establecerse los primeros pobladores y grupos monacales de benedictinos encargados de la custodia de las reliquias. Eran los primeros pasos de la futura ciudad de Santiago de Compostela.
La primera iglesia enseguida se quedó pequeña para acoger a los fieles, por lo que entre el año 872 y el 899 Alfonso III El Grande hizo construir un templo mayor en estilo visigótico. Pero esta segunda iglesia fue destruida por el ataque del caudillo musulmán Almanzor en 997. El obispo San Pedro de Mezonzo la reconstruyó en 1003, en un estilo prerrománico. Este tercer templo estaba aún en pie cuando el auge de las peregrinaciones y las riquezas de Santiago, que ya era uno de los señoríos feudales más grandes de la Península Ibérica, permitieron comenzar a construir en 1075 la catedral románica que hoy se conserva, cuarto edificio sagrado sobre el antiguo sepulcro.

Sepulcro del Apostol Santiago
 Una visita a la catedral nos lleva a una parada obligatoria para recorrer su museo, fundado en 1930, en él se recogen las huellas de la extraordinaria historia del Santuario, que custodia la 'Tumba del Apóstol'. Es también 'Memoria de la Peregrinación' con una grata secuencia de piezas en el Tesoro.
Actualmente, en el recorrido del Museo se incluyen tres zonas con acceso independiente, todas ellas situadas en distintas dependencias de la Catedral compostelana, lo que permite un conocimiento completo de la historia e importancia artística de un centro culto-cultural fundamental para la humanidad.
*Cripta del Pórtico de la Gloria: 
Situada bajo las escalinatas de la fachada del Obradoiro, expone obras escultóricas y la reconstrucción de los instrumentos del Pórtico de la Gloria.

Cripta del Portico de la Gloria


 *Espacio Sacro Capilla de Reliquias-Panteón Real y Tesoro:
En un lateral de la Catedral compostelana, se encuentra la Capilla de Reliquias-Panteón Real, donde se hallan los sepulcros de Reyes de Galicia y sus familiares, así como el Retablo de Reliquias, con importantes piezas de orfebrería.
En el Tesoro se encuentran colecciones de orfebrería, elementos litúrgicos, marfil, cristal, etc.; mereciendo ser destacada la Custodia Procesional, obra de Antonio de Arfe.


Capilla de las Reliquias
*Espacios del claustro:Ocupan cuatro plantas del lienzo occidental del Claustro catedralicio, con acceso por un lateral de la fachada del Obradoiro.
Se realiza un completo recorrido por la historia y testimonios artísticos de la Catedral, desde las primeras basílicas y los restos arqueológicos, el Románico, la obra del Maestro Mateo, la reconstrucción del Coro Pétreo de la Catedral; la escultura en la Catedral entre los siglos XIII y XVIII, recorrido por el Claustro Manierista, Biblioteca, donde se expone el Botafumeiro, Sala Capitular, terminando

Sala de Tapices

Botafumeiro
Balconada hacia la Plaza del Obradoiro
 Sumergiendonos por la ciudad y siguiendo la linea cultural llegamos al Museo do Pobo Galego, imposible dejar de recorrer este lugar ya que alli se recorre y se aprende todo lo referido a la cultura gallega.
Este museo se constituyó bajo los auspicios de un Patronato integrado por entidades y personas que trabajan en las distintas áreas de la cultura gallega y por representaciones de instituciones públicas y académicas. Fue inaugurado en octubre de 1977, en el edificio cedido por el Ayuntamiento de Santiago de Compostela, a través de un amplio y variado conjunto de piezas ofrece una panorámica de las manifestaciones más representativas de la cultura propia de Galicia. Sus salas permanentes muestran diversos aspectos del mundo del mar, los oficios tradicionales, el campo, la indumentaria y la arquitectura popular. Dispone, además, de secciones de arqueología, pintura y escultura gallegas.

Museo do Pobo Galego


Desde casi cualquier punto de la ciudad, y muy especialmente de la ciudad histórica, se abren perspectivas que descubren los parques urbanos, o que fugan hacia las tierras de labor o hacia las masas de arbolado de los montes que rodean a Compostela, una de las mas bonitas para pasear y relajarse un poco es el paseo por el Parque de la Alameda, su ubicación privilegiada, bordeando una parte de la ciudad histórica, y con una magnífica perspectiva sobre su fachada oeste ´-la más monumental-, lo convirtió en el principal jardín urbano, destacado además por la variedad y porte de sus especies arbóreas y ornamentales, como el conjunto de robles, los espléndidos eucaliptos o la pérgola con vistas que componen los castaños de Indias.


Paseo por la Alameda

Una de las vistas mas hermosas hacia el casco viejo y por sobretodo una postal de Santiago es la vista que se tiene desde este parque.

Vista desde la Alameda
Luego de recorrer, y andar, porque si algo que tiene esta ciudad magica es que la parte historica te obliga a andarla a pie, nos ponemos en busqueda de algo para comer, ahi ya nos embarcamos a la gastonomia de Santiago. 
El primer plato por excelencia es el caldo gallego, que esconde los milagros que obran juntos las patatas, alubias y grelos o berzas cocinados con unto, esa manteca de cerdo ahumada omnipresente en los platos de invierno.
El estandarte de la buena mesa local lo llevan los crustáceos y los moluscos; cigalas, langostinos, gambas, camarones, navajas, ostras, vieiras, mejillones, almejas, berberechos, zamburiñas, santiaguiños, centollos, langostas, bogavantes, bueyes de mar o nécoras se sirven cocidos o en parrillada, pueden entrar, además, en sopas, arroces y paellas; en croquetas, escabeches o empanadas.
Mención aparte merece el pulpo a la gallega, cocido y bañado en pimentón y aceite de oliva
Merluzas, rodaballos, meros, lubinas, lenguados, besugos y rapes son los pescados de las aguas gallegas que ‘nadan’ en las cartas de un auténtico mar de restaurantes. Las sardinas y jureles van, por excelencia, fritos; el resto admite desde un sencillo paso por la plancha o el horno hasta suculentos guisos ‘a la gallega’ –con ajada, aceite de oliva y abundante pimentón-, en caldeirada y ‘en zarzuela’, lo que ya implica la presencia en la olla de varias especies, patatas, judías o guisantes y la apreciable escolta de langostinos o almejas. De los mil ríos gallegos llegan además salmones, truchas y lampreas.
La capital de Galicia es también escenario para la degustación de la famosa ternera gallega, que brinda churrascos, solomillos y chuletones de considerable ternura y tamaño. Pero el gran protagonista de los platos de invierno es, muy a su pesar, el cerdo.

Gastronomia gallega
En cuanto al alojamiento, los visitantes encontrarán en la capital gallega una amplia oferta de hospedaje, pequeños hoteles con encanto de la zona vieja y los nuevos alojamientos de reconocidas cadenas, caracterizada por adaptarse a todas las preferencias de los usuarios, sin que estos deban renunciar a ninguna de las comodidades. La red hotelera ofrece a los visitantes la posibilidad de disfrutar de un lugar de descanso y de ocio durante su estancia en Compostela.
 
Curiosidades con las que podemos encontrarnos:

*Maruxa y Coralia eran dos mujeres costureras muy queridas en la vida santiaguesa a principios del siglo XX. Paseaban muy maquilladas por el parque esperando encontrar un marido entre la población estudiantil. Como homenaje a estos personajes, el Parque de la Alameda cuenta con dos estatuas tamaño natural de ellas, las llamadas Dos Marías.


Dos Marias
*. La ciudad está salpicada de un curioso de arte callejero: gatos pintados en sus paredes.


*El árbol Abbies de la Alameda es conocido como ‘La Perona’, ya que se dice que en 1947 fue plantado por Eva Perón durante su visita a la ciudad. Hoy, mide más de 22 metros.

La Perona - Parque la Alameda

 *En la Plaza de la Quintana al caer la noche, cuando se enciende el alumbrado de la plaza, se proyecta la sombra de un peregrino sobre la pared de la Catedral.

Sombra del Peregrino
La Queimada



No podes despedirte de esta region sin probar la famosa "Queimada", es una bebida alcoholica, que se le atribuyen facultades curativas y se afirma que, tomada tras la pronunciación del conjuro, funciona como protección contra maleficios, además de mantener a los espíritus y demás seres malvados alejados del que la ha bebido. Este conjuro se realiza con una vasija de barro cocido especial, lleva aguardiente, azucar, cascaras de naranja o limon, granos de cafe, mientras se va pronunciando el conjuro se va revolviendo, muchos tambien lo acompañan al son de panderetas, redoblantes, cunchas y gaitas. 

Conxuro da queimada
Mouchos, coruxas, sapos e bruxas;
demos, trasnos e diaños;
espíritos das neboadas veigas,
corvos, pintegas e meigas;
rabo ergueito de gato negro
e todos os feitizos das menciñeiras...

Podres cañotas furadas,
fogar de vermes e alimañas,
lume da Santa Compaña,
mal de ollo, negros meigallos;
cheiro dos mortos, tronos e raios;
fuciño de sátiro e pé de coello;
ladrar de raposo, rabiño de martuxa,
oubeo de can, pregoeiro da morte...

Pecadora lingua de mala muller
casada cun home vello;
Averno de Satán e Belcebú,
lume de cadáveres ardentes,
lumes fatuos da noite de San Silvestre,
corpos mutilados dos indecentes,
e peidos dos infernais cus...

Bruar da mar embravecida,
agoiro de naufraxios,
barriga machorra de muller ceibe,
miañar de gatos que andan á xaneira,
guedella porca de cabra mal parida
e cornos retortos de castrón...

Con este cazo
levantarei as chamas deste lume
que se asemella ao do inferno
e as meigas ficarán purificadas
de tódalas súas maldades.
Algunhas fuxirán
a cabalo das súas escobas
para iren se asulagar
no mar de Fisterra.

Ouvide! Escoitade estos ruxidos...!
Son as bruxas que están a purificarse
nestas chamas espiritosas...
E cando este gorentoso brebaxe
baixe polas nosas gorxas,
tamen todos nós quedaremos libres
dos males da nosa alma
e de todo embruxamento.

Forzas do ar, terra, mar e lume!
a vós fago esta chamada:
se é verdade que tendes máis poder
ca humana xente,
limpade de maldades a nosa terra
e facede que aquí e agora
os espiritos dos amigos ausentes
compartan con nós esta queimada.


 
Conxuro da Queimada